Conexión boca-vagina

Si observamos la anatomía de la boca y la de la vagina notaremos las increíbles similitudes entre ambas. La relación entre labios-vulva, boca-vagina, garganta-cérvix nos demuestra que como es arriba es abajo. He aquí la prueba:

Entrenamiento consciente para gozarse en el presente

El beso

Muchas veces subestimamos esta etapa maravillosa de la seducción. Saltearse etapas de excitación probablemente nos lleve a no conseguir la lubricación deseada para tener relaciones sexuales gozadas. Si la boca y la vagina están conectadas, el beso es la clave de entrada al acto sexual. Parece una obviedad, pero la pornografía que ha educado durante años a la población, sobre todo masculina, por lo general, omite este acto de relajación y humedad para nuestras vaginas. No hay que acelerar el beso, que dure lo que tenga que durar, hasta que sientas la conexión deseada, la relajación de tu mandíbula y la de tu vagina.

También podés probar con tu lengua explorar toda tu boca e ir relajandola. Pasar tu lengua por los labios o morderlos, no solo es erótico para quien está mirando, también lo es para nosotras mismas. Permite explorarte y conseguir que tu boca sea tu aliada del placer.

Durante el sexo

Cuando estamos disponibles, relajadas y disfrutando tenemos la boca abierta, por ende nuestra vagina también lo está. Cuando no estés disfrutando la práctica sexual y desees reconectar con la disponibilidad hay que tener en cuenta la reconexión con tu boca. Con el beso, con la relajación de la mandíbula, con el contacto con la piel, con lo que se te ocurra que te devuelva esta conexión. Siempre que no haya vuelta atrás se puede detener la práctica sexual y darla por terminada, no vamos a cumplir por deber cuando la única función que tiene es la de generar placer -si no hay intención de reproducción.

El sonido

Cuando tenemos problemas relacionados con el control, inmediatamente ajustamos la mandíbula. Hay que tener en cuenta que esto mismo está pasando en nuestra vagina. Para soltar el control podés usar tu respiración a favor y exhalar una letra A, que ese suspiro te haga colgar la mandíbula, te suelte el pecho, el abdomen y viaje hasta tu monte de Venus.

Claramente gemir es la conexión directa y tangible. No te reprimas el sonido que es expansivo. Es súper excitante y además estimula esta conexión.

¿Será por esto que una conversación puede ser tan estimulante? ¿Y la bendita acción de comer? En fin, cuidemos esta relación que nos está comunicando como nos estamos habitando. Si hay demasiada tensión en la boca tal vez nos está advirtiendo que no es por allí. Recuerdo haber besado a un hombre y sentir nula conexión, disponibilidad y erotismo. De haber escuchado toda la información que me traía este primer acercamiento no hubiese trascendido al encuentro sexual nefasto.

Escuchemos lo que nuestras vaginas tienen para decirnos y permitamos que el placer ingrese primero por nuestras bocas. Que nuestros labios cuenten la historia. Vamos por ello.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s